nostalgia
Ya alcanzo a entender, en carne propia, el anhelar con todas
las fuerzas la vuelta de un ser querido desde el Cielo, para abrazarlo una vez
más; desear contarle su significado en mi vida y la impotencia por haberlo
perdido.
Aún sigue siendo difícil porque su ida fue tan repentina...
Ninguna pudo esperar algo así y, mucho menos, despedirse.
Teníamos dos años sin verlo. Ya lo extrañábamos un montón y
pensábamos con esperanza que pronto volveríamos a estar con él. Me gusta creer
que algún día será así, aunque,
probablemente, tarde mucho más de lo que hubiese sido un reencuentro familiar
en navidad aquí en Venezuela.
Cuando publiqué este post, las emociones aún estaban flor de
piel. Aparte, escribí con errores de
gramática, y sin una buena jerarquía, por lo que me decidí a esperar para
editarlo cuando llegara el momento indicado. Meses después, lo actualicé. Hoy lo
estoy reeditando.
Y sí, miles de personas han pasado por escenarios más
lamentables, pero, en este instante, me enfoco en lo que nosotros vivimos desde
el fallecimiento de mi tío. Su pérdida, definitivamente fue como si existiera
un antes y un después en nuestra familia.
Mi reacción al
enterarme fue reírme, sin sentir lo gracioso. Se me hizo tan absurdo: días
antes, él había respondido por el grupo de WhatsApp de la familia, como
normalmente hacía y, de repente, lo encontraron muerto. Es poco usual tomarse
una noticia así con seriedad cuando piensas, rotundamente, que es mentira. A
pesar de encontrarme en el shock común, ni cerca estaba de comprender la
magnitud de lo sucedido.
No entraba en mi cabeza el hecho de que mi mamá se quedó sin
su «morocho», mi tía sin su hermano mayor, mi abuela sin su amado primer hijo y
yo sin mi tío.
No estaba en mí reconocer que jamás volveríamos a verlo,
abrazarlo, reír con él, escuchar su voz.
Mi carismático tío, de corazón enorme, había muerto solo, en
el suelo de un apartamento en otro país, lejos de cualquier ser querido.
Ya no estaba ese hombre que creía, desde lo más profundo de
su ser, que era un victorioso, y que además, contagiaba de esa mentalidad cuando abría la boca.
Al principio, pensar en la forma en la que falleció era increíblemente desesperante. Con el tiempo, como seres humanos, tenemos la capacidad de acostumbrarnos hasta del hecho más doloroso, en algún punto. Más cuando sabes que la respuesta nunca llegará: es mejor dejar de torturarse y preguntarse ciertas cosas. Solo Dios conoce por qué suceden.
Claro, mi percepción sobre esto no es la misma que tenía al
inicio de esta situación. Uno aprende con el tiempo a aceptar los hechos. Sé
que mi tío se encuentra en la presencia de nuestro Señor Jesús, es decir, en un
lugar mil veces mejor que el plano terrenal.
Resulta peculiar que mi tío fuese un pilar tan motivador e
indispensable en mi familia, cuando hay pocos varones. Predominamos las
mujeres, en realidad. Y créanme, su ausencia no brilla, encandila. Nuestro
Padre celestial lo usaba mucho como instrumento para hacerle saber a los demás
que sí eran capaces de lograr lo impensable, siempre teniendo a Él su lado,
porque con Dios nada es imposible.
Puede parecer que lo idolatro, sin embargo, es admiración y
gratitud por lo que hizo por mí estando aquí en la tierra. Él me describía del
mejor modo posible, haciéndome sentir importante y capaz de lograr lo que
deseara. Mi tío siempre estuvo orgulloso
de mí. Cuando lo entendí, estaba procesando el ahogo de perderlo. Antes, la
culpa me inundaba. Ahora, sé que las cosas ocurren por una razón y me quedó de
aprendizaje.
Verán, mi relación con él era poco cercana. Me molestaban
sus visitas por sus mandatos de limpiar o a atenderlo cuando tenía mucha pereza
(es decir, a cada rato). Como yo nunca cedía, era difícil congeniar (fui una
adolescente muy terca). Claro que sí lo amaba, más no le di importancia a
demostrárselo. Obviamente, si pudiese, me devolvería en el tiempo para cambiar
mi actitud y aprovecharlo mucho más de lo que en realidad lo hice.
Pese a mis errores, al viajar al pasado, recuerdo que para
ver juntos la Familia P. Luche, él compraba un refresco y muchas chucherías
consintiéndome; le gustaba hacernos reír, así que al conducir se movía
escandalosamente para que el carro lo hiciera con nosotros dentro (pudo haber
sido peligroso, pero gracias a Dios no lo fue, jajaja); también, acompañado de
mi tía y mis primas, se lanzaban encima de mí en la cama para aplastarme por un
rato (no se asusten, no duraba tanto y era gracioso). Sí tuve mis momentos con él, como los
mencionados y muchos más. Estos permanecerán gratamente en mi memoria.
Como han notado, he escrito bastante sobre él, sin embargo,
las palabras le quedan pequeñas para expresar quién, de verdad, fue mi tío...
Eso sí, agradezco profundamente haber
tenido a una persona tan inolvidable y destacada en nuestra familia.
En fin... A veces, ciertas experiencias devastadoras de la
vida son necesarias para reconstruirnos y hacernos crecer. Aunque no lo
comprendemos del todo, hemos podido afrontar esto, y de ese modo, seguiremos
con lo que se presente.
Cuando subí este post, pronto se cumplirían dos años de su
muerte. Cuando a mis pensamientos aparecía su nombre, también los recuerdos y
llegaba la necesidad de hablar de lo que sentía. Con mi familia no podía.. Cada
quien aún seguía en el proceso. Además, cuando se trata de temas así de
íntimos, al comentarlo como un tema de conversación, me trancaba.
Aunque, por escrito sí podía. Por eso es mi primer post. Para expresar que me provocaba gritar lo mucho que me hace falta, pero no volverá y gracias a Dios, ahora estoy bien con eso.
Quizás sea aburrido para ustedes. Tal vez no me comprendan. Tampoco conocía la opinión de mi familia antes de publicarlo.
No obstante, para mí es importante; así que si desean seguir leyéndome, aquí estaré, escribiendo.
Nao.
Se lo dificil que es perder un ser querido, es un sentimiento que parece que ya dejo de doler pero los recuerdos de nostalgia hacen que lo extrañes con toda tu alma
ResponderEliminarexactamente así es😖 gracias por comentar 🙋🏽
EliminarNo pude leer esto sin llorar, pues si, el hecho de que no seas tan cercano con alguien no quiere decir que no lo quieras y no duela. Quizás aún sea muy rápido para hablarlo con tu familia, aunque dos años suena bastante es sumamente rápido, probablemente lo sientan como si fue la semana pasada. Pero poco a poco podrán tocar el tema, llorar y desde adentro ir sanandolo. Ecxelente escrito mi Nao.
ResponderEliminarmi gabyyy, te quiero un montón, gracias por ese comentario tan lindo❤🙋🏽
EliminarMamí m dejas con 1 nudo en la garganta y lagrimas en mis ojos, nunca somos conformes con lo q no queremos, pero así es la voluntad d Dios, tqm un abrazo
ResponderEliminarwow, muchas graciaaas, en serio, un abrazooo❤
EliminarMi nao es y sigue siendo dolorosa la partida de tu tío, de mi gordito querido, pilar entre el grupo mujeres de la familia....precioso tu escrito mi reina te amo inmenso Dios te bendiga y te cuide mi amor. Tú Tía Normely
ResponderEliminartíaaa, así es😥 gracias infinitas por pensar de esa manera sobre lo que escribí, significa mucho❤ ameeen, te quierooo
EliminarMi Nao que bello lo que escribiste ,mi negrita linda , el siempre estará presente aunque me parezca mentira que ya no está mi negrita eres una campeona ,te quiero muchote
ResponderEliminargraciaaaas, mi tía bella. amén, así es. te quiero maaas
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